Hangzhou, conocida en el medievo como paraíso terrenal, fue la imponente capital de la dinastía Song del Sur entre 1138 y 1279. la ciudad floreció y sus virtudes fueron exaltadas por Marco Polo, que supuestamente visitó Hangzhou en su momento de mayor prosperidad y la describió como “la Ciudad del Cielo, la más grandiosa del mundo”. Cuando los mongoles instalaron en Beijing su nueva capital, Hangzhou continuó siendo un prolífico núcleo comercial. Aunque la mayoría de edificios se destruyeron durante la rebelión taiping, el hermoso lago Oeste y sus alrededores merecen una detenida visita